Edward.

ArticleLa Disciplina del Cuerpo: Marcará Tu Destino

Más vale ser paciente que valiente. Más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades — Proverbios 16:32

En un mundo donde la gratificación instantánea es la norma, la disciplina se convierte en un acto de rebeldía. En este mundo de facilidades y excesos tenemos más que nunca la responsabilidad, y sobre todo nuestra oportunidad, de ejercer la autodisciplina. Como dijo Séneca, el hombre más poderoso es aquel que es dueño de sí mismo.

Ser Dueño de Ti Mismo

La autodisciplina es la capacidad de mantener el control: trabajar duro, decir que no, cultivar buenos hábitos, entrenarse, mantener tus límites, pasar por alto tentanciones y provocaciones... mantener tus emociones bajo control. En este sentido, la disciplina es equilibrio: es dar todo lo que tienes, pero también saber refrenarte cuando es necesario.

Controlar el cuerpo para alcanzar plenitud

Este tipo de templanza no es privación, sino armonía. Nos resistimos a algunas cosas para poder perseguir otras. Es dominio físico, mental y espiritual.

El que domina a los demás es fuerte. El que se domina a sí mismo es poderoso — Lao Tsé

La primera batalla

El primer pilar de la disciplina es el dominio sobre nuestro propio cuerpo, con el fin de dominarlo y llevarlo a su máximo potencial.

Tratamos el cuerpo con rigor para que no sea desobediente a la mente — Séneca

Adoptamos hábitos que nos ayuden a construir un cuerpo saludable, para que responda como debe en la misión que tenemos en este mundo. Trabajamos en construir el cuerpo óptimo que nos permita enfrentar los desafíos de nuestra profesión, nuestro llamado y nuestro propósito.

Lo importante es tu propósito

¿Por qué? Cuidar del cuerpo, moderar nuestros deseos, trabajar duro, hacer ejercicio, rechazar tentaciones, no es privarnos del placer. Es otra forma de aceptarlo. Solo son acciones cuya recompensa es placer.

¿Realmente es tan placentero entregarse a los excesos?

¿Fue realmente tan divertido lo de anoche? Vamos, seamos honestos: nadie la pasa peor que los perezosos crónicos. Nadie sufre más que los glotones cuando la báscula se venga, o que los imprudentes cuando la factura de la salud les llega con intereses.

¿Cuánto placer queda después de una borrachera cuando la resaca te destroza al día siguiente? ¿Qué tan gloriosa es la vida del que trasnocha sin tregua y luego se arrastra exhausto por el día? Y ni hablemos de aquellos que no pueden calmar su ansiedad sin un cigarro, una copa o cualquier otro anzuelo disfrazado de alivio. En resumen, los excesos no son placeres, son castigos con retraso.

La recompensa es la gloria

Estamos destinados a algo más que deambular por la vida en busca del placer inmediato. Si aspiramos a la grandeza — a ser miembros productivos y ejemplares de la sociedad — debemos cuidar nuestro cuerpo: no solo en el gimnasio, alimentarlo bien y no sabotearlo con los excesos de las drogas y alcohol.

Tú eres un auto de alta gama. Usa la gasolina adecuada.

¿Cómo lo logramos?

Lou Gehrig alcanzó la grandeza estableciendo el récord de partidos consecutivos en la Major League Baseball gracias a hábitos simples y consistentes. Una dieta impecable, entrenamiento diario, dormir a las 9:30 pm, nada de alcohol ni tabaco. Prácticas perfectamente alcanzables para todos nosotros.

Lou eligió controlar a su cuerpo. Lo impulsaba su ambición inquebrantable de convertirse en un exitoso jugador, cada día. Eligió la disciplina a pesar de los sacrificios, mientras los demás se permitían abstenerse de tal penitencia y les iba bien. Cuando amas el trabajo, no lo engañas ni pasas por alto sus exigencias.

Consigue tu victoria diaria

Elige cualquier actividad: nadar en la playa, levantar pesas, karate, surf, caminatas largas. Toma el medio que desees, pero el método es el mismo: mover tu cuerpo todos los días, tratarlo con rigor para que no desobedezca a la mente.

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Haz el deporte que te apasione y la cantidad de ejercicio que puedas en el día. Desde 15 minutos al día es suficiente. No importa el tiempo ni el método, conseguir esa victoria diaria física es un acto innegociable de las personas disciplinadas que aman su cuerpo.

Recuerda, tus hábitos son tan fuertes como el eslabón más débil de tu sistema. En el día más ocupado, al menos sal y toma una caminata. Siempre ten una acción mínima prevista en caso de que el día no vaya según lo planeado. Pero tu victoria diaria es innegociable.

Ataca el amanecer

En sus Meditaciones, Marco Aurelio, el hombre más poderoso del mundo en su tiempo, intenta convencerse de salir de la cama al amanecer mientras su yo inferior pelea con uñas y dientes por quedarse.

¿Para eso nací? ¿Para quedarme entre las mantas? — Marco Aurelio

Levántate temprano y ponte en marcha. Mientras estés fresco. Saca provecho de las primeras horas del día, cuando nuestra fuerza de voluntad está a tope. La mente está más clara, ingeniosa y creativa. Disciplina el cuerpo para que seas tú decidiendo a qué hora te levantas, no tu cuerpo.

¿No ves a las plantas, los pájaros, las hormigas, las arañas y las abejas haciendo sus tareas, poniendo el mundo en orden, lo mejor que pueden? ¿Y no estás dispuesto a hacer tu trabajo como ser humano? — Marco Aurelio

Ataca las mañanas

¿Por qué no corres a hacer lo que te exige la naturaleza? Levántate a hacer tu trabajo de hombre. Comienza con una hora fija todos los días que le sea incómodo aceptar para tu cuerpo. Abraza la incomodidad. En el obstáculo está el camino.

Y cuando te cueste levantarte, piensa en la suerte que tienes. Alégrate de estar despierto. Siente la alegría de tener un día más para hacer lo que te encanta — Ryan Holiday

Dormir es una muestra de carácter

Nuestros momentos de máximo rendimiento rara vez llegan cuando estamos agotados, ni cuando tenemos menos control sobre nosotros mismos. Para levantarnos con energía y enfrentar el día con determinación, primero debemos acostarnos a tiempo.

Si Marco Aurelio hubiera cedido a la tentación de quedarse despierto unas horas más, su debate interno sobre levantarse a cumplir con su deber como hombre habría sido muy distinto.

Noche en Bucaramanga

Después de un día de trabajo extenuante, aún con tareas pendientes y las redes sociales pidiendo a gritos nuestra atención en la noche, solo queda un último esfuerzo de disciplina. Ir al cuarto y dormir. Es una muestra de carácter. Es reconocer, con humildad, que no podemos abarcar todo en un solo día. Aceptar que el día ha llegado a su fin.

La vida es un juego a largo plazo, y en este vasto horizonte, ganar una noche de descanso resulta más valioso que intentar abarcar el mundo en un solo día

Deja de ser un esclavo

¿Quién puede ser libre cuando ha perdido la libertad de abstenerse? La libertad verdadera existe cuando tenemos control sobre nuestro cuerpo, mente y pensamientos. No es libertad entregarse a esos hábitos que nos susurran al oído "lo único que necesitas es más de mí" para sentirnos bien. ¿De verdad nos sentiríamos infelices, vacíos o débiles sin esos hábitos? ¿No es eso, acaso, patético?

El hombre alcanza su mayor poder en la medida en que necesita menos.. Cuanto menos deseas, más rico eres, más libre y más poderoso eres.

Cuando dependemos de un hábito o sustancia para sentirnos bien, nos volvemos vulnerables. ¿Por qué deberíamos recibir órdenes de nuestro estómago, de nuestras ansias, adicción al trabajo... o del dispositivo que parece estar casi conectado físicamente a nosotros?

El primer paso para liberarnos es salir de la ignorancia sobre nuestra dependencia. Reconocerla, entender que, aunque sea socialmente aceptable, esa necesidad te debilita. Y la necesidad es, en sí misma, la fuente de todo sufrimiento.

Controla tu cuerpo y accede a las profundidades de tu mente

La libertad existe cuando tienes control sobre tu cuerpo. La libertad exige disciplina. La disciplina nos da libertad.

El cuerpo no puede estar al mando. Debemos ser nosotros quienes tomemos las riendas. El siguiente paso es limpiarte, cualquiera sea el mal hábito que parece gobernar tu vida, tienes que dejarlo. Ya sea de golpe o buscando ayuda. Todos luchamos contra algún mal hábito, pero nunca es demasiado tarde para vencer ese parásito que siempre exige más, pero que nunca se siente satisfecho. Ese vacío solo puede llenarse con una elección: elegir la libertad.

Abraza la incomodidad

El verdadero crecimiento se encuentra en realizar acciones incómodas todos los días. Es al exponernos deliberadamente a los desafíos, que obligamos al cuerpo y la mente a transformarse y adaptarse . Corre esa maratón, da una repetición más en el gimnasio cuando tu mente grita que no puedes, sumérgete en un baño helado o enfréntate al calor de un sauna. Lleva tu entrenamiento hasta el fallo.

Ice Bath After Matrathon

Escogemos el camino díficil, porque a la larga, es el único camino. Haz eso que sabes que puedes hacer, pero que prefieres evitar.

La virtud te susurra todos los días que la verdadera plenitud se encuentra en cruzar ese camino estrecho. El incómodo. Así como una espada se templa al ser expuesta a temperaturas extremas, la disciplina es una virtud que se forja a través de los desafíos que decidimos enfrentar.

Learning How to Surf

Aprende algo nuevo, un deporte distinto, toma esas clases de baile, inscríbete en ese curso que te aterra, ese en el que sabes que no eres bueno. Así sometemos al cuerpo y la mente a adaptarse. Entre más habilidades tengamos en nuestro portafolio, más confiados estaremos en las capacidades de nuestro cuerpo. Estaremos preparados cuando llegue el momento de la prueba.

El Cuerpo Como Reflejo de la Mente

Cuanto mejor cuidemos de nuestro cuerpo, mejor viviremos nuestro tiempo de paso por este mundo. Al final, el cuerpo guarda el registro de todas las decisiones que tomamos hoy. ¿Estás tomando las decisiones corectas? ¿Estás al mando, o es tu cuerpo quien te domina?

La templanza en el cuerpo influye directamente en la mente, y tanto los excesos como las indulgencias físicas entorpecen el funcionamiento de nuestra mente. El cerebro regula el cuerpo, pero si este se encuentra en la desgracia, marchito y acabado, el cerebro no puede hacer su trabajo.

Updwind en wakeboarding

Nadie que sea esclavo de sus impulsos o de la pereza, nadie sin fuerzas y sin un buen horario, puede crear una gran vida. Sin duda estará consumido como para ser útil a los demás. No tener control sobre el cuerpo nos lleva a tomar malas decisiones, a distraernos, a sucumbir al miedo y la debilidad. Atrapado en la esclavitud de las emociones y sensaciones momentáneas.

Tratamos el cuerpo con rigor, lo refrenamos y lo dominamos. Así no puede invadir y anular la mente

El Primer Paso hacia la Virtud

Nos limitamos físicamente para liberarnos mental y espiritualmente. La disciplina es la llave que rompe las cadenas. Así es como nos salvamos. El cuerpo solo es el primer peldaño en este camino hacia la virtud. El verdadero autocontrol no solo implica moderar lo que hacemos. Sino también cómo pensamos y cómo reaccionamos ante los estímulos de un mundo caótico y confuso.

La felicidad integral la alcanza el que tiene un cuerpo sano, una mente ingeniosa y una naturaleza docil. Estamos aquí para ayudarnos los unos a los otros en este viaje. This is Coldest Podcast.